Hasta ahora desde este blog os hemos mostrado multitud de recetas de ensaladas, entrantes, postres, legumbres, verduras, cereales y todo aquel alimento que no provenga de animales. Con ello además de vivir con una dieta más saludable conseguimos cocinar y alimentarnos sin grasas, y sin contribuir a sufrimiento que es infringido a la mayoría de animales de granja y piscifactorias que vienen a constituir la dieta básica del primer mundo.
Contrariamente a lo que se cree la dieta vegetariana es equilibrada: verduras, frutas, cereales, legumbres, algas, frutos secos, semillas, germinados, leches vegetales, raíces, tofu, seitán, hierbas, fermentos. Las recetas obtenidas, como habeis visto semana a semana son facilmente realizables y el equilibrio de sabores puede ser impresionante aunque para ello como en todo en la vida hace falta cierta experiencia. Para guardar esta armonía igual que en la cocina tradicional podemos y debemos ayudarnos de los tradicionales especias:
el pimentón, la pimienta, la guindilla, las ñoras, el ajo, el azafrán, la canela, el clavo, la nuez moscada, la vainilla, el perejil, la menta, la albahaca, el romero, el tomillo, el orégano, el laurel, el estragón y la sal
Quizás por una debilidad personal le hemos dedicado muchos artículos a los postres, que por supuesto hay que preparar con harinas integrales, frutas frescas, y yogures de soja, y para próximos post tendremos que impresionaros más si cabe con primeros y segundos platos vegetarianos.